Hace poco tuve la oportunidad de trabajar en el diseño instruccional de la asignatura Sistema de Clasificación de Síndromes y Trastornos Mentales para la Licenciatura en Psicología de la Salud Comunitaria.
Esta experiencia volvió a recordarme algo esencial: se debe diseñar para el estudiante que realmente será atendido y no para un estudiante “imaginario”. Eso implica comprender su contexto, sus necesidades, sus formas de aprender y los desafíos concretos a los que se enfrenta.
Salir de las dinámicas conocidas
Uno de los mayores retos fue alejarse de algunas dinámicas tradicionales que suelen repetirse en las asignaturas de psicología. Aunque pueden tener valor pedagógico, cuando se utilizan de forma reiterada corren el riesgo de convertirse en procesos mecánicos.
La innovación educativa no consiste en utilizar más tecnologías, sino en diseñar mejores experiencias de aprendizaje con una intención pedagógica clara.
Diseñar para decidir
Por ello busqué construir experiencias diferentes, centradas en la toma de decisiones, la argumentación y el aprendizaje activo.
